Identidad y representaciones en un mundo globalizado
El cóndor es una presencia común que vuela y se posa en nuestro territorio mental, como parte de esa memoria simbólica que se alimenta por generaciones a través del relato oral. Estas imágenes –visuales y orales- se nos reiteran en el tiempo desde el relato inmemorial hasta las redes de comunicación...
Enregistré dans:
| Dans: | URI:https://journals.openedition.org/polis, |
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| Auteur principal: | |
| Format: | Article ou chapitre numérique |
| Langue: | Espagnol |
| Publié: |
Polis
2012
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| Sujets: | |
| Accès en ligne: | Accès Université d'Orléans et IFPM |
| Résumé: | El cóndor es una presencia común que vuela y se posa en nuestro territorio mental, como parte de esa memoria simbólica que se alimenta por generaciones a través del relato oral. Estas imágenes –visuales y orales- se nos reiteran en el tiempo desde el relato inmemorial hasta las redes de comunicación del siglo XXI. En ese contexto, el cóndor -más como símbolo que como patrimonio natural tangible- concita una afinidad de miradas y de identificaciones adquiridas, que convergen en las piedras, las cavernas, los ritos, los objetos utilitarios, la heráldica, la numismática, la filatelia, los productos de consumo, las imágenes en el ciberespacio: del ave sagrada, a la institucional ave nacional; de la sordidez de la Operación Cóndor al cómic representado por Condorito. En el humor y en el horror. En la reverencia y la irreverencia. En la cotidianidad. En la atmósfera cultural, el cóndor es parte de la «respiración» del imaginario común. |
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