Noches de sano esparcimiento. La censura cinematográfica en Argentina. 1955-1973.

Este trabajo se propone estudiar la censura al cine en Argentina, a partir de definirla como un espacio de negociación y conflicto basado en la disputa por la legitimación de determinados usos sociales del cine, donde cumplen un rol fundamental los grupos políticos y militares que disputan por el co...

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Detalles Bibliográficos
Publicado en:URI:https://journals.openedition.org/nuevomundo,
Autor Principal: Ramírez Llorens, Fernando
Formato: Article ou chapitre numérique
Idioma:Espagnol
Publicado: Nuevo mundo mundos nuevos 2015
Sujets:
Acceso en liña:Accès Université d'Orléans et IFPM
Accès Université d'Orléans et IFPM
Descripción
Résumé:Este trabajo se propone estudiar la censura al cine en Argentina, a partir de definirla como un espacio de negociación y conflicto basado en la disputa por la legitimación de determinados usos sociales del cine, donde cumplen un rol fundamental los grupos políticos y militares que disputan por el control del aparato estatal, el empresariado cinematográfico, el clero y el laicado católicos. Este concepto de censura articula las políticas de prohibición y promoción propuestas por estos actores como dos estrategias complementarias para la consecución de un mismo objetivo: la definición de los límites de lo decible. La hipótesis que orienta la investigación es que la disputa por la definición de políticas de prohibición y promoción se basó en las concepciones que los distintos actores en pugna tenían en torno a los usos sociales del cine y expresó las luchas por su legitimación. Respecto al cine, el período 1955-1976 posee un espesor histórico propio. Las cambiantes alianzas de poder dentro del Estado impiden la consolidación de un sistema de dominación política efectivo; el mundo católico se debate entre las tensiones internas producto del creciente rol de la Iglesia como institución central del orden político y del debate renovador impulsado por el Concilio Vaticano II; las empresas cinematográficas de origen norteamericano se encuentran con un contexto en que los mercados internacionales son cada vez más importantes a la vez que están enfrentados por el resurgimiento de la cinematografía europea, en el marco de un proceso de juvenilización de la cultura de masas. Todas estas tensiones y transformaciones al interior del Estado, el catolicismo y el empresariado entran en relación con el surgimiento de un movimiento modernizador cinematográfico que cuestiona tanto las bases institucionales del cine entendido como mero entretenimiento como los cánones morales desde los cuales los católicos tradicionalistas bregan por un cine formativo.