La crisis de la ciudadanía social y el malestar de la democracia en Europa

La ciudadanía social se ha ido resquebrajando en Europa justo cuando el modelo productivo se ha flexibilizado tecnológicamente y la financiarización de la economía ha avanzado hasta hacerse claramente hegemónica a nivel mundial, dando lugar a trayectorias laborales divergentes, excedentes estructura...

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Detalhes bibliográficos
Publicado no:URI:https://journals.openedition.org/mcv,
Autor principal: Alonso Benito, Luis Enrique
Formato: Article ou chapitre numérique
Idioma:Espagnol
Publicado em: Mélanges de la Casa de Velázquez 2017
Assuntos:
Acesso em linha:Accès Université d'Orléans et IFPM
Accès Université d'Orléans et IFPM
Descrição
Resumo:La ciudadanía social se ha ido resquebrajando en Europa justo cuando el modelo productivo se ha flexibilizado tecnológicamente y la financiarización de la economía ha avanzado hasta hacerse claramente hegemónica a nivel mundial, dando lugar a trayectorias laborales divergentes, excedentes estructurales de fuerza de trabajo (generados por el propio nuevo modo de regulación e incrustación del trabajo en el proceso productivo) y modos de vida fuertemente fragmentados. La cuestión social (planteada de manera nacional, distributiva, laboral e igualitaria), que había sido el centro de desarrollo de la idea de Europa desde la Segunda Guerra Mundial se ha quedado sin defensa institucional, justo cuando el marco económico dominante se ha estructurado en una red tecnológica y financiera multinacional: dispersa, volátil y deslocalizada. Como consecuencia de ello, se ha producido una especie de desintegración de la forma tradicional de sociedad del trabajo y del conjunto de convenciones ciudadanas (y jurídicas) que la construían, para entrar en una progresiva y acumulativa dualización y fragmentación —institucionalmente organizada— de las situaciones laborales contractuales, en una cadena de sucesivo debilitamiento de las condiciones de protección, seguridad y derechos asegurados por la idea clásica de ciudadanía laboral europea que acaban afectando a la idea misma de democracia. La Unión Europea viene actuando, desde la década de los noventa del siglo pasado, más como una agencia monetaria disciplinaria que como un ente defensor de las garantías colectivas de la sociedad salarial y en el marco europeo actual la ciudadanía social se repliega hasta transformarse en una nueva especie de ciudadanía liberal con estricta referencia única en las libertades políticas individuales.