«¿Será Bolívar un héroe?»
El presente trabajo propone aclarar el equívoco de un epíteto comúnmente asociado a Simón Bolívar: «padre de la patria». Se trata de analizar el contexto propio de su atribución, durante las independencias, para entender mejor las paradojas de la heroización de quien llegaría a ser celebrado hasta c...
Zapisane w:
| Wydane w: | URI:https://journals.openedition.org/mcv, |
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| 1. autor: | |
| Format: | Article ou chapitre numérique |
| Język: | Espagnol |
| Wydane: |
Mélanges de la Casa de Velázquez
2016
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| Hasła przedmiotowe: | |
| Dostęp online: | Accès Université d'Orléans et IFPM Accès Université d'Orléans et IFPM |
| Streszczenie: | El presente trabajo propone aclarar el equívoco de un epíteto comúnmente asociado a Simón Bolívar: «padre de la patria». Se trata de analizar el contexto propio de su atribución, durante las independencias, para entender mejor las paradojas de la heroización de quien llegaría a ser celebrado hasta como demiurgo de un continente entero. Para ello, enfatizamos el uso de esta locución en la Nueva Granada desde el siglo xvi, donde fundadores de urbes y presidentes de la Real Audiencia fueron celebrados entonces como nuevos Rómulos antes de que se impusiera el significado más nítidamente augusteo del epíteto en las postrimerías del siglo xviii. Durante el «interregno neogranadino» (1810-1816), la locución no se deshizo de un equívoco que conllevaba la tradición clásica: celebrar tanto a héroes republicanos —como Camilo, Fabio, Cincinato o los Escipiones— como al primer «héroe del siglo» y sus epígonos imperiales. Frente al registro de los laúdes de Augusto, asociado a los Borbones, Bolívar y sus partidarios trataron de poner el énfasis en otro epíteto más conforme con el significado republicano de su combate: Libertador, tal Bruto el Joven. La asociación creciente de ambos epítetos, Libertador y Padre de la Patria, acarreó ya en 1823 la sospecha de un desenfrenado apetito por la gloria de quien los llevaba. Andrés Bello trató de aminorar la fama de Bolívar desde Londres ensalzando a otros héroes venezolanos y neogranadinos, antes de viajar a Chile en 1829 donde se haría el heraldo del heroísmo doméstico. |
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