Venus y la Cruz. A propósito de la Copia de pareceres sobre el abuso de las pinturas lascivas, de 1632

En el verano de 1632, se le pidió al dominico Cristóbal de Torres y Motones (1573-1654) —entonces predicador de Felipe IV, tras haberlo sido de su padre Felipe III— que escribiera su parecer sobre la cuestión de tolerar los desnudos en la pintura y escultura. Este parecer encabeza una colección comp...

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التفاصيل البيبلوغرافية
الحاوية / القاعدة:URI:https://journals.openedition.org/mcv,
المؤلف الرئيسي: Vincent-Cassy, Cécile
التنسيق: Article ou chapitre numérique
اللغة:Espagnol
منشور في: Mélanges de la Casa de Velázquez 2025
الموضوعات:
الوصول للمادة أونلاين:Accès Université d'Orléans et IFPM
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الوصف
الملخص:En el verano de 1632, se le pidió al dominico Cristóbal de Torres y Motones (1573-1654) —entonces predicador de Felipe IV, tras haberlo sido de su padre Felipe III— que escribiera su parecer sobre la cuestión de tolerar los desnudos en la pintura y escultura. Este parecer encabeza una colección compuesta por las opiniones de los teólogos de las Universidades de Salamanca y Alcalá en el impreso titulado Sobre el abuso de las figuras, y pinturas lasciuas, y deshonestas; en que se muestra que es pecado mortal pintarlas, esculpirlas, y tenerlas patentes donde sean vistas. La biblioteca de la Hispanic Society of America conserva el manuscrito del parecer de otro predicador real, maestro del anterior, y mucho más famoso que él: fray Hortensio Félix Paravicino. Explicamos el contexto que precedió y acompañó a la redacción de estos dictámenes sobre un caso de la máxima importancia para el mundo de la Corte, las colecciones de desnudos mitológicos: pero la cuestión atañe también a las composiciones religiosas. El léxico intenta circunscribir lo que sucede cuando uno pinta (y, en menor medida, cuando esculpe), expone y mira los desnudos. Este texto representó un punto de inflexión en la literatura artística en torno a 1630.