Cristóbal Benítez, as de espías: La inteligencia española en el sur de Marruecos a finales del siglo xix

En este artículo se ofrece un examen de las actividades de inteligencia desarrolladas entre 1884 y 1889, desde la representación consular española en Essaouira (Mogador), conducentes a frenar el avance de la Tercera República francesa en el sur de Marruecos. La correspondencia de los agentes consula...

Descrición completa

Gardado en:
Detalles Bibliográficos
Publicado en:URI:https://journals.openedition.org/mcv,
Autor Principal: Pastor Garrigues, Francisco Manuel
Formato: Article ou chapitre numérique
Idioma:Espagnol
Publicado: Mélanges de la Casa de Velázquez 2024
Sujets:
Acceso en liña:Accès Université d'Orléans et IFPM
Accès Université d'Orléans et IFPM
Descripción
Résumé:En este artículo se ofrece un examen de las actividades de inteligencia desarrolladas entre 1884 y 1889, desde la representación consular española en Essaouira (Mogador), conducentes a frenar el avance de la Tercera República francesa en el sur de Marruecos. La correspondencia de los agentes consulares con el Ministerio de Estado, que hoy se conserva en el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares (Madrid), muestra cómo en ese contexto histórico, Mogador se convirtió en un observatorio desde donde España pudo indagar en las pretensiones republicanas en el Souss. El análisis del contenido de los despachos permite entender el dispositivo que el consulado de Essaouira, con el beneplácito del gobierno de la Restauración, elaboró para proceder concretamente a operaciones de inteligencia, desde la recolecta de datos inéditos, su tratamiento, el despacho de información a Madrid, hasta la estructuración de un servicio de contraespionaje, dirigido por el explorador Cristóbal Benítez y un agente indígena, El Morabet, que debió de confrontarse con una sublevación en el territorio del Souss, encabezada por el jefe de la casa comercial de Iligh, Muley Mohammed ben Hussein, la cual contaba con el respaldo de Francia. Con ello, el gobierno francés buscaba segregar una parte importante del territorio del Sultanato para constituirlo en protectorado de la República. La idea central de la estrategia española, llena de realismo político, era conducente a proteger la seguridad nacional. La intervención española, en apoyo de la integridad marroquí, si bien no tuvo un protagonismo determinante, coadyuvó en grado sumo a que la insurrección en el Souss abortara, aun cuando ese fracaso se debiera en gran medida a factores fundamentalmente internos del Sultanato. Frustrados los planes franceses, la Tercera República orientó su actuación en Marruecos a llegar a un acuerdo con la monarquía de la Restauración, ofertándole una propuesta de reparto del Sultanato.