La imagen de la Monarquía o cómo hacerla presente entre sus súbditos: Amadeo y María Victoria

Amadeo de Saboya y su esposa María Victoria llegaron a España tras el estallido revolucionario de 1868 para instaurar una nueva dinastía con un doble objetivo: depurar y renovar la Monarquía después del reinado de Isabel II, y conseguir establecerse como referente simbólico de la nación. Para lograr...

Täydet tiedot

Tallennettuna:
Bibliografiset tiedot
Julkaisussa:URI:https://journals.openedition.org/mcv,
Päätekijä: Mira Abad, Alicia
Aineistotyyppi: Article ou chapitre numérique
Kieli:Espagnol
Julkaistu: Mélanges de la Casa de Velázquez 2010
Linkit:Accès Université d'Orléans et IFPM
Accès Université d'Orléans et IFPM
Kuvaus
Yhteenveto:Amadeo de Saboya y su esposa María Victoria llegaron a España tras el estallido revolucionario de 1868 para instaurar una nueva dinastía con un doble objetivo: depurar y renovar la Monarquía después del reinado de Isabel II, y conseguir establecerse como referente simbólico de la nación. Para lograrlo tenían que ofrecer una nueva imagen de la institución, alejada de los usos tradicionales y más cercana al pueblo. El general Prim fue el impulsor de estos cambios, pero su asesinato dejó a los reyes sin el suficiente apoyo político para realizar su proyecto. En esta tesitura, los monarcas llevaron a cabo una intensa labor social ajustada a los usos y costumbres burgueses. La vida privada de los reyes pretendía ser un espejo público que proyectase los valores morales propios de la burguesía. Elementos como la familia, la religiosidad e incluso el aspecto físico fueron utilizados con este fin. Sin embargo, los monarcas sufrieron el rechazo de la nobleza y la indiferencia de las clases populares. Las clases medias, supuestos receptores de estas ideas, no configuraban en esos momentos una realidad social homogénea. Tampoco existía un proyecto político definido que hubiera podido conseguir el arraigo de la nueva dinastía.