Museología — Poética, Política y Ética: Dimensiones transformadoras de las relaciones entre lo Humano y lo Real
El texto aborda el tema en distintos planos. Al inicio, rememora la naturaleza esencialmente poética del Museo, derivada de la figura mítica de Mousaios, hijo de Selene y maestro de Orfeo, asociado a la actividad creativa del canto, una de las muchas interpretaciones de las Musas en la Grecia arcaic...
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| Dans: | URI:https://journals.openedition.org/iss, |
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| Auteur principal: | |
| Format: | Article ou chapitre numérique |
| Langue: | Espagnol |
| Publié: |
ICOFOM Study Series
2018
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| Sujets: | |
| Accès en ligne: | Accès Université d'Orléans et IFPM Accès Université d'Orléans et IFPM |
| Résumé: | El texto aborda el tema en distintos planos. Al inicio, rememora la naturaleza esencialmente poética del Museo, derivada de la figura mítica de Mousaios, hijo de Selene y maestro de Orfeo, asociado a la actividad creativa del canto, una de las muchas interpretaciones de las Musas en la Grecia arcaica; o de Mousaion, instancia de manifestación de las Musas (palabras cantadas), expresión del proceso creativo, fundamentado en la memoria y movilizador de las representaciones simbólicas que conforman la base del proceso cultural. Un Museo cuyo fundamento es el proceso creativo, expresión más noble de las relaciones entre lo humano y lo real, se traducirá, por cierto, en el desarrollo de una Museología como poiesis (en su sentido más pleno, de acto creador), capaz de movilizar todos los sentidos y emociones humanas, bajo las más diversas representaciones. Se puede tratar así de una “Museología del Espíritu”, que traduzca por medio de la praxis todas las dimensiones perceptuales de lo humano: una Museología como instancia permanente de percepción de lo real, de creación y de transformación. El segundo plano trata de la esencia política del Museo, fundamentalmente libre, dinámico y plural; aquí, la Museología se desvela como instancia que permite al humano actuar en lo real, para transformarlo positivamente, traduciendo, por medio de la praxis, las expresiones legítimas del deseo humano de libertad, justicia y derecho a la igualdad. Se trata pues de una “Museología de la Acción”, no mera praxis, sino acción transformadora, capaz de desvelar para individuos y sociedades su potencia. El tercer plano articula poética y política en la dimensión ética, creyendo que es en ese encuentro donde se realiza el verdadero Museo, capaz de desvelar la potencia creativa de la voluntad humana, reveladora de la más legítima forma de libertad: la sintonía entre cuerpo y espíritu, entre lo que cada individuo es, percibe, siente y realiza, en relación continuada con las múltiples dimensiones de lo real. Se llega aquí a una “Museología Política”, comprometida con la felicidad humana (en el sentido Aristotélico) y con el bienestar social. |
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