La cuestión religiosa como factor de conflictividad política durante la Segunda República
La Segunda República no pretendió acabar con la religión y la Iglesia católica, pero intentó sentar las bases para la laicización del Estado y la secularización de la sociedad. Las medidas adoptadas en este sentido, sin embargo, resultaron un fracaso. Y ello no tanto por lo inadecuado de su contenid...
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| Publicado en: | URI:https://journals.openedition.org/ccec, |
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| Autor Principal: | |
| Formato: | Article ou chapitre numérique |
| Publicado: |
Cahiers de civilisation espagnole contemporaine (de 1808 au temps présent)
2016
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| Acceso en liña: | Accès Université d'Orléans et IFPM Accès Université d'Orléans et IFPM |
| Résumé: | La Segunda República no pretendió acabar con la religión y la Iglesia católica, pero intentó sentar las bases para la laicización del Estado y la secularización de la sociedad. Las medidas adoptadas en este sentido, sin embargo, resultaron un fracaso. Y ello no tanto por lo inadecuado de su contenido, sino por el carácter polémico que alcanzaron dentro del fragmentado sistema de partidos. Así, el problema religioso sirvió como agente simbólico de afirmación y consolidación de las distintas organizaciones políticas. La dinámica del régimen parlamentario, caracterizado por el predominio de las Cortes dentro de las relaciones interorgánicas, robusteció la dimensión conflictual de la cuestión religiosa : los partidos desarrollaron una estrategia de confrontación en el Parlamento que no hizo sino afectar negativamente a la eficacia de la legislación aprobada por éste. Solo desde el Gobierno y la Presidencia de la República trataron de buscarse soluciones consensuadas. No obstante, la debilidad de los sucesivos Gabinetes y la limitada capacidad de mediación reconocida al presidente en la Constitución 1931 impidieron el triunfo de una estrategia de compromiso que hubiera podido corregir el desenlace de los acontecimientos. |
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