Una memoria de difícil desarraigo
El valor de la fiesta en México es casi religioso. Está ligado a la renovación del espacio y del tiempo. Cada fiesta implica a la vez interrupción de una secuencia lineal, conmemoración, comunión o encuentro físico con los otros. Una oportunidad para volver al origen, al estadio primordial en el que...
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| 出版年: | URI:https://journals.openedition.org/alhim, |
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| 主要な著者: | , |
| フォーマット: | Article ou chapitre numérique |
| 言語: | Espagnol |
| 出版事項: |
Amérique latine histoire et mémoire
2017
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| 主題: | |
| オンライン・アクセス: | Accès Université d'Orléans et IFPM Accès Université d'Orléans et IFPM |
| 要約: | El valor de la fiesta en México es casi religioso. Está ligado a la renovación del espacio y del tiempo. Cada fiesta implica a la vez interrupción de una secuencia lineal, conmemoración, comunión o encuentro físico con los otros. Una oportunidad para volver al origen, al estadio primordial en el que cada uno se funde con el todo, la gran mezcla universal, el baño en las aguas del comienzo. Esto explica que las fiestas cívicas, las religiosas y las manifestaciones multitudinarias no sean la excepción, sino la regla que confirma esa necesidad del ser social del mexicano a lo largo de los siglos. Aquí, por ser un país milenario de enorme diversidad cultural, los festejos para celebrar a la nación adoptarían una significación polisémica en ese mismo sentido: sus componentes cósmico-rituales simbolizarían a la vez un retorno a la tierra, un reclamo a despertar la semilla y un zambullido a los antiguos símbolos; una concelebración anónima capaz de conjugar simultáneamente el ejercicio del poder teocrático, el amor y respeto a los ancestros, la condición inescapable de estar juntos, y el cumplimiento de plazos calendáricos específicos. |
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